Espacio de reflexión y comentarios sobre cine, música, política, religión y algo más

9/28/2005

LUIS DUERME

LUIS DUERME
torreón, martes 20 de septiembre de 2005 ya avanzada la noche.
 
 
Esta noche, Luis duerme en un separo.
Terminó mi día y regreso a mi cuarto lo más pronto que puedo para descansar. Al entrar y ver mi cama limpia, con dos almohadas, inmediatamente regresa Luis a mi mente.
 
Esta noche la pasará en un semisótano, sólo, en uno de los 3 separos que hay ahí. Nadie más estará cerca de el más que el guardia que le asignen.
 
Trato de imaginar lo que será a estas horas el silencio y la oscuridad en un enorme edificio municipal que le llaman Palacio Federal. Abarca toda una manzana y tiene un gran patio central que se ocupa como estacionamiento. De palacio lo único que tiene es el tamaño por que está tan descuidado y deprimente como casi cualquiera de los edificios de oficinas gubernamentales que conocemos.
En una esquina de ese enorme edificio está el semisótano de los separos. Está Luis.
 
Por lo menos ahora le tocaron celdas recién construídas, y limpias. Pero esa cama de cemento y azulejo donde hoy duerme, creo que lo hará pensar en la cama que ha dejado vacía en Guatemala. No. No creo que duerma. Lo imagino en este momento echado boca arriba con los brazos en la nuca, y con los ojos bien abiertos en medio de la oscuridad haciéndose muchas preguntas. Mirada al vacío, al infinito, perdida en la oscuridad, perdida en Guatemala… seguramente piensa en su familia, en el platillo favorito que le preparan en su casa en  la zona 18 de la capital que es donde que es donde vive.
 
Seguramente está recordando todo lo que ha pasado y sufrido desde que inició este viaje persiguiendo un sueño… los accidentes que vio en el tren, el atravesar la selva, el caminar y caminar con los pies ampollados, el correr “como conejos” –dijo- para que no los agarrara la migra, el despertar pensando que estaba en su hamaca y darse cuenta que era el movimiento del vagón del tren…
 
El primer pago fue de 5,000 Quetzales. En un buen día de trabajo podía obtener hasta 40 Quetzales. Los 25,000 restantes los iba a pagar al cruzar con la ayuda de un conocido que tiene allá.
 
30,000 Quetzales para alguien que gana hasta 40 diarios…
 
Le dijo a su mamá que “se iba para el norte” y con 2 días de caminata empezó su odisea junto con otros 4 guatemaltecos. Al cruzar la frontera con México, el pollero fue supuestamente detenido por agentes y Luis y sus compañeros escaparon en medio de la noche.
Uno de ellos ya había hecho antes el viaje y se ofrece para guiar al grupo. Deciden continuar y se suben al tren: gigante insaciable que ha cobrado tantas vidas, que ha hecho realidad tantos sueños…
 
Durante el viaje hay ocasiones en que el grupo tiene que correr o esconderse para evitar vigilantes o policías. Luis decide que no huirá ni se esconderá otra vez. No quiere sentirse criminal o perseguido. Prefiere que lo detengan, pero no sucede así en las siguientes “corretizas” que dan sus compañeros al encontrarse con vigilantes o agentes.
Después ellos le recriminan su decisión, diciéndole que por su culpa los van a agarrar y durante el resto del viaje le racionan la comida que entre todos consiguen y a veces no le tocan más que 2 tortillas.
“No me importó –me dijo-, desde chico estoy acostumbrado a pasarla dura”.
 
Es de noche y viajan en tren. Luis vigila, los otros duermen. No tiene sueño, la noche parece interminable, parece que nunca cesará el ruido del tren que devora la vía.
Amanece y llegan a una ciudad. Se bajan para cambiar de tren y en lo que llega el siguiente se esconden debajo de un puente. Luis descansa para reponer el sueño.
Están en Torreón.
 
Se despierta sabe Dios cuanto tiempo después. Sus compañeros se han ido y le han robado el dinero que traía. No hay tren, dinero ni paisanos. Está sólo en un lugar que no conoce, en una ciudad que ni siquiera termina de ubicar que tan cerca o lejos queda de la frontera.
No fue por azares del destino que llegó Luis al Centro de Derechos Humanos hace algunos días, sino por que Jesús-migrante acompaña también a sus hermanos en su camino al otro lado. El está en el sagrario y también caminando en las vías y en la selva, también parece que se le va a salir el corazón con esos latidos tan rápidos cuando tiene que correr para colgarse del tren, también está en ellos…
Lo recibimos y lo escuchamos.
 
Tenía entonces 3 opciones: Continuar solo, viajar de regreso al DF con un boleto que podíamos ofrecerle y de ahí arreglárselas para llegar a la frontera, o entregarse a Migración para ser deportado a Guatemala.
Tenía mucho miedo de que durante el proceso de ser deportado sufriera algún maltrato. En el Centro tenemos noticias de que esto no sucede, pero ¿Cómo garantizarlo? Era un riesgo que tenía que correr. Yo también temía junto con el ante lo desconocido pero había que presentarle todas las opciones y que el eligiera. Decidió entregarse.
 
Fui a buscarle a la casa un buen plato de comida, fruta y un refresco y lo acompañe mientras comía antes de hacer la llamada a Migración. Me dijo que cuando su estómago recibía comida de nuevo “sentía como que le volvían las energías”.
Llamamos y nos dijeron que no enviarían ninguna patrulla a recogerlo, sino que el tenía que llegar por su propio pie. Fui entonces a buscar a Adalberto para que nos acompañara. Camino al Palacio Federal yo me preguntaba cómo se sentiría Luis y que vendría pensando. Creía saberlo, pero quería que lo externara y que al compartirlo, se sintiera acompañado. Me dijo que se sentía bien y que no estaba nervioso. No le creí.
 
El recibimiento por los agentes de Migración fue muy bueno. Quiero pensar que fueron sinceros. Les pedí que me mostraran el separo donde Luis pasaría la noche y accedieron. Mientras, Luis se quedó en la oficina cenando lo que le habían traído.
 
Se supone que esta noche Luis está bien si a esto se le puede llamar “bien”.
Mañana vamos a ir a visitarlo por que tendrá que esperar unos días antes de iniciar el viaje de regreso. Tiene 26 años y hay quienes lo quieren, lo extrañan, y esperan verlo pronto aunque no saben cuando será ese día ya que no tiene forma de comunicarse con su familia. El tener un teléfono en casa sigue siendo un lujo inalcanzable para muchas familias…
 
Su rostro refleja esperanza y serenidad que no se de donde saca…
Piensa regresar a Guatemala para trabajar y ahorrar para intentarlo nuevamente.

Efra

(Efra es un gran amigo personal y de la familia, hace poco decidió entrar de religioso y como ven, está feliz)

Velvor

9/24/2005

Volver a mí

Volver a mi Estoy tragándome el dolor mordiendo el polvo del amor vivo solo y encerrado en una gran habitación esperando una maldita decisión. Pensándolo un poco mejor no sé quién te crees que sos no me vas a hacer el juego soy la luz y soy el gas y ya no me queda tiempo para vos. Es hora de volver a mí, a contar las cosas que me hacían bien, de verdad. Es hora de volver a mí, a cantar yo necesito ver el Sol, de verdad. Tenías que fallarme así no es fácil hacerme sufrir pero vos tenías las llaves de la ventana que da al infierno aquel y yo estaba entre la espada y la pared. No puedes explicármelo no hay forma de explicárselo es posible que me traigas un perfume del pasado pero nunca más el néctar de la flor. Es hora de volver a mí, a contar las cosas que me hacían bien, de verdad. Es hora de volver a mí, a cantar yo necesito ver el Sol, de verdad. Gracias Fito. Velvor

9/23/2005

Memín y lo políticamente correcto

He de ser honesto, en algún momento de mi infancia sí leí el comic de Memín Pingüín, pero a decir verdad nunca me cautivó al grado de juntar la serie de forma cotidiana (durante varios años fui coleccionista de comics, así que sí pude haberlo hecho). Una historieta inocente con aventuras cotidianas. En algunos casos medio “la moraleja del cuento de hoy es…” era lo que se respiraba en el cuento, eso sí, NUNCA tuvo un ligero indicio de racismo.

Por eso ahora que sale una serie de estampillas que volaron cual pan caliente (en gran parte por la publicidad gratuita que recibió), conmemorando la clásica historieta mexicana, y que algunos grupos de nuestros vecinos del norte se rasgan las vestiduras por el carácter racista de nuestra inocente historieta, quedo perplejo ante una moral tan retorcida como la que están demostrando este grupo de grupos de gringos.

Es una forma muy curiosa la de estos gringos de calmar sus conciencias, pues ven como un crimen esto y alzan la voz cuando han callado ante las atrocidades y crímenes que su gobierno sigue perpetuando a los pueblos de Medio Oriente. ¿Lo políticamente correcto es más importante que lo humanamente intolerable?

Es inconcebible que griten nuestro racismo en una caricatura -que seguramente el 99.99999 % de los norteamericanos ni siquiera conoce más allá de las estampillas y el otro .00001% la conoce como el intento de algún frijolero de hacer un comic, sin prestarle mayor atención al contenido de la misma- mientras muchos de nuestros paisanos, latinos y otro tanto de grupos negros (perdón, quise decir “grupos de raza caucásica”) han sufrido en carne propia y sin caricatura de por medio, el desprecio de su gobierno y de muchos grupos de salvación en el último desastre natural del huracán Catrina.

Es inaudito que “activistas” gringos griten su indignación ante la infamia de una caricatura de un personaje afromexicano y al mismo tiempo en el mejor de los casos guarden silencio y en el peor, sean “activistas” también, en contra de los indocumentados, de los que no se preocupan si los matan o no. A eso en mi pueblo, se le conoce como racismo.

Seguramente sea necesario que los conejos se levanten y clamen por sus derechos, pues los norteamericanos han hecho de su especie una caricatura que siempre pregunta “¿Qué hay de nuevo, viejo?”. O los ratones tengan que rodear la Casa Blanca exigiendo el reconocimiento de sus derechos, pues es inaceptable que se les caricaturice en la forma de un ratón con voz tipluda. Los homosexuales deberían levantar su clamor ante la ofensa tan grande de caricaturizarlos en la forma de una esponja de mar. Y hasta los mexicanos deberíamos estar indignados pues un tal ratón González nos alude con un estereotipo erróneo de nuestra cultura.

Velvor

Infierno o Paraíso

Un día, mientras caminaba por la calle, un dirigente de un importante partido político es trágicamente  atropellado por un camión y muere.  Su alma llega al paraíso y se encuentra en la entrada a San Pedro en persona. "Bienvenido al Paraíso, -le dice San Pedro-. Antes de que te acomodes, parece que hay un problema. Verás, muy raramente un alto político ha llegado aquí y no estamos seguros de qué hacer contigo. Lo que haremos será hacerte pasar un día en el Infierno y otro en el Paraíso, y luego podrás elegir dónde pasar la eternidad."  Y con esto San Pedro acompaña al político al ascensor y baja, baja hasta el Infierno.  Las puertas se abren y se encuentra justo en medio de un verde campo de golf. A lo lejos hay un club y de pie delante de él están todos sus amigos políticos que habían trabajado con él, todos vestidos con traje de noche y muy contentos. Corren a saludarlo, lo abrazan y recuerdan los buenos tiempos en los que se enriquecían a costa del pueblo. Juegan un agradable partido de golf y luego por la noche cenan juntos en el Restaurante Gourmet del club con langosta. Comparten la noche con hermosísimas y liberales jovencitas.  Se encuentra también al Diablo, que de hecho es un tipo muy simpático y se divierte mucho contando chistes y bailando. Se está divirtiendo tanto que, antes de que se de cuenta, es ya hora de irse. Todos le dan un apretón de manos y  lo saludan mientras sube al ascensor.  El ascensor sube, sube, sube, y se reabre la puerta del Paraíso donde San Pedro lo está esperando.   "Ahora es el momento de pasar al Paraíso."  Así que el político (inescrupuloso, ciertamente), pasa las 24 horas sucesivas pasando de nube en nube, tocando el arpa y cantando. Antes de que se de cuenta, las 24 horas ya han pasado y San Pedro va a buscarlo. "Ya has pasado un día en el Infierno y otro en el Paraíso. Ahora debes elegir tu eternidad."  El Hombre reflexiona un momento y luego responde: "Bueno, el Paraíso ha sido precioso, pero creo que he estado mejor en el Infierno."  Así que San Pedro lo acompaña hasta el ascensor y otra vez baja, baja, baja, hasta el Infierno. Cuando las puertas del ascensor se abren se encuentra en medio de una tierra desierta cubierta  de mierda y desperdicios. Ve a todos sus amigos vestidos con trapos, recogiendo los desperdicios y metiéndolos en bolsas negras. El Diablo lo alcanza y le pone un brazo en el cuello.  "No entiendo, -balbucea el político-. Ayer estuve aquí y había lindas mujeres, un campo de golf y un club, y comimos langosta y caviar, y bailamos y nos divertimos mucho. Ahora todo lo que hay es un terreno desértico lleno de porquerías..., y mis amigos parecen unos miserables."   El Diablo lo mira, sonríe y dice:  "Ayer estábamos en campaña. Hoy..., ya votaste por nosotros..."

9/15/2005

Casa

Casa

Es el nuevo nombre de la producción de Natalia Lafourcade que, entre otras cosas, dejó su plan de solista para formar un grupo, “Natalia y la Forquetina”.

El nombre del grupo es honestamente espantoso, pareciera que se trata de un grupo grupero. Sin embrago, se nota una gran evolución en la musica que hizo en esta ocasión Natalia. Por un lado se nota un trabajo más de conjunto (ya no compone solo ella, también componen los demás integrantes del grupo), por otro un trabajo más cuidado en la producción, aunque he de ser honesto, no es algo excesivamente sobresaliente. Quien hizo la producción en la mayor parte del disco fue Meme de Café Tacuba. Curiosamente  las rolas que siento mejor producidas son precisamente las que él no produjo.

Las letras de las canciones también reflejan mayor madurez, y deja de lado los temas de su primer disco, más pubertones.

Es un disco más pesado en los ritmos, aunque creo que va a estar ahora en un punto intermedio, en el que a muchos fresillas no les va a gustar porque “ya se volvió muy roquerona”, y a muchos roqueros tampoco, porque “es rock fresa”. Lo cierto es que es más lo último que lo primero: es simple y llano Rock Pop, con varias canciones que podrán meterse en la radio y que van a tener cierto pegue, aunque no creo que tenga éxito arrollador, comercialmente hablando.

Personalmente se me hace un disco muy bueno, fresco. Aunque extraño un poco esos tonos más jazerones de la primera producción, que por un momento pensé que se iba a clavar más hacia ese lado.

No soy fan, pero creo que Natalia está sabiendo hacer música, solo espero que no se le suban los humos a la cabeza y siga tratando de hacer su búsqueda musical en un sentido auténtico y que no empiece a hacer chundeces. Tenemos el ejemplo de gente que sabe hacer música, pero decide inclinarse a lo más comercial y quedarse en eso, como Alex Syntek, ojalá eso no le pase a Natalia.