Descubriendo Nunca Jamás
Descubriendo el País de Nunca Jamás Reino Unido / E.U.A. 2004 Director: Marc Forster Guión: Allan Knee (obra de teatro) y David Magee Productores: Nellie Bellflower y Richard N. Gladstein Efectos: Stuart Brisdon Música: Jan A.P. Kaczmarek Fotografía: Roberto Schaefer Edición: Matt Chesse Actores: Johnny Depp, Kate Winslet, Julie Christie, Radha Mitchell, Dustin Hoffman, Freddie Highmore, Joe Prospero, Nick Roud. Género: DRAMA Duración: 106 min. Esta película tiene clasificación A, sin embargo esa clasificación la tiene porque 1) no hay palabras altisonantes (raro) 2) no hay violencia (más raro) 3) no hay escenas con contenido erótico (todavía más raro). Pero realmente esta película no es recomendable para que la vean los niños, por el simple hecho de que el tema los aburrirá y los ahuyentará para que cuando puedan verla lo hagan. Es una belleza de película de época. Las actuaciones son muy buenas, aún la actuación de Kate Winslet, que personalmente se me hace la mujer atrapada en el Titanic (misma cara de angustia, sollozos fingidos) se me hace buena (pero no mejor que la que vimos en Eterno Resplandor de una Mente sin Recuerdos). A lo largo de la película va uno conociendo al dramaturgo J.M. Barrie(Johnny Depp), creador del personaje y la obra de Peter Pan, y su relación con la sociedad de aquel tiempo, que para variar, no se aleja mucho de la realidad de esta sociedad más "abierta". Barrie es un hombre con espíritu de niño que no desea ni busca el reconocimiento social, lo que él más desea es compartir su mundo de fantasí con alguien y lo logra encontrar en la familia Llewelin Davies, conformada por cuatro chavalillos y una viuda, que están dispuestos a dejarse llevar por el espíritu de aventura e imaginación de Barrie. La esposa de Barrie y la madre de la viuda no están dispuestas a admitir situación tan escandalosa. La esposa, antes que buscar el diálogo y la comunicación en una relación ya de por sí bastante rota, perfiere separarse; y la abuela de los niños pretende tomar el lugar de cabeza de familia, lugar que no le corresponde. El resto de la sociedad, por su parte, considera prudente marginar a la familia Llewelin pues es de muy mal gusto que una mujer viuda tenga amistad con un hombre casado. La historia es lenta, sin sobresaltos o emociones, pero llena de momentos de reflexión. ¿Hace cuanto que nos permitimos ser niños de corazón? ¿Nuestra pareja sabe y comparte con nosotros aquellas cosas que más nos mueven en la vida? o al contrario, la vida con el/ella es una vida de dos desconocidos bajo el mismo techo. ¿Cómo estamos dispuestos a afrontar la muerte de un ser querido? Cuando alguien cercano a nosotros está en una situación que a nosotros no nos parece, ¿sabemos apoyarlo y orientarlo? o preferimos imponer nuestra forma de pensar. He leído algunas críticas que hablan sobre la vida matrimonial de Barrie como el reflejo de un hombra "asexuado" casi desinteresado por el sexo. Sin ahondar en que la película en ningún momento pretende hablar sobre la vida sexual del personaje, puedo decir que hoy en día hay infinidad de parejas que viven una situación muy parecida a la que vemos en pantalla, con la diferencia básica de que duermen en la misma cama, pero la barrera que existe entre esas dos personas es tan o más grande que las paredes que dividían los cuartos de Barrie y su esposa. Ser niño de corazón es el centro de la película y vale la pena ver esta película y reflexionar profundamente en todas las ramificaciones que se desprenden de ella. Mi calificación: 5 de 5 Velvor

